ESCUELA ESPAÑOLA /25 de Noviembre de 1999, página 23

 

Presente y futuro de la orientación en España

 

EL MODELO DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA QUE CONTEMPLA LA LOGSE ES MEJORABLE, PERO NO EN LA DIRECCIÓN EN QUE L0 ESTÁN HACIENDO ALGUNAS ADMINISTRACIONES EDUCATIVAS, COMO ES EL CASO DE GALICIA Y NAVARRA.  PARA LA AUTORA DE ESTE ARTÍCULO, EL MODELO DE ORIENTACIÓN QUE SE DISEÑA EN EL DECRETO 120/1998, DE 23 DE ABRIL, PARA LA COMUNIDAD GALLEGA, SUPONE UN RETROCESO RESPECTO AL ANTERIOR.

 

 
 

 

 

 

 

 

 


Análisis de la situación actual de la Orientación y sugerencias para el futuro

 

MARÍA PÉREZ SOLÍS / Vocal de la Asociación Española de Psicología Escolar y Educativa

 

La Orientación es considerada en España, como en el resto de los países de la Unión Europea, fundamental para el logro de la calidad educativa. La necesidad social de la actividad orientadora se reconoce por primera vez en España en la Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación que, en sus artículos 9, 125 y 127, establece los Servicios de Orientación en las distintas etapas educativas no universitarias, y los artículos 50 y 93 establecen la necesidad de diagnóstico y orientación de los alumnos necesitados de Educación Especial. Con posterioridad, en el artículo 18 del proyecto de reforma de la enseñanza de 1987, se establecía que la orientación debía ser ofrecida en el marco de un grupo de servicios, contemplándose por vez primera la necesidad de crear una red sectorial de equipos psicopedagógicos de apoyo, con funciones preventivas, compensatorias y de soporte técnico.

 

Siguiendo la misma filosofía, la Ley 1/1990, de 3 de octubre (LOGSE), en su artículo 60.2 establece que la Administración educativa garantiza la orientación académica, psicopedagógica y profesional de los alumnos y establece que la coordinación de las actividades de orientación se llevará a cabo por profesionales con la debida preparación. Asimismo, las administraciones educativas garantizarán la relación entre estas actividades y las que desarrollen las administraciones locales en este campo. Del mismo modo la LOGSE, en la Disposición Adicional Tercera e), establece la creación de servicios especializados de orientación educativa, psicopedagógica y profesional.

 

El modelo de orientación educativa que contempla la LOGSE establece un continuum de acciones encaminadas a lograr la formación integral de los alumnos, que va desde la acción tutorial de un profesor con sus alumnos hasta la intervención especializada del experto.

 

El nuevo modelo organizativo y funcional propuesto por el Ministerio de Educación y Cultura quedó estructurado en tres niveles de intervención:

 

A nivel de aula- En la que se implica todo el profesorado y-en especial el tutor mediante funciones tutoriales con los alumnos del grupo / clase.

 

A nivel de centro educativo.- A modo de institución integrada por el equipo docente, desempeñará las funciones y actividades a través de los departamentos de Orientación que coordinarán y planificarán las actividades de orientación y apoyarán la labor de los tutores.

 

A nivel de sistema escolar.- Las actividades de orientación a nivel de sistema escolar las llevarán a cabo los EOEPs, organizados en sectores o distritos educativos y constituidos por profesionales con distintos perfiles. Los principales ámbitos de intervención de los equipos interdisciplinares son atención a la diversidad, prevención y desarrollo, asesoramiento y apoyo técnico, formación, investigación e innovación.

 

Desde este modelo organizativo se entiende que, aunque la orientación es responsabilidad de todo profesional de la educación, precisa por su complejidad de un apoyo especializado, que es el que cumplen los equipos interdisciplinares y los orientadores de centros.

 

Por supuesto este modelo organizativo de la Orientación es mejorable, pero no en la dirección en que lo están haciendo algunas administraciones educativas, como es el caso de las comunidades gallega y navarra. El Decreto 120/1998, de 23 de abril s j por el que se regula la Orientación educativo y profesional en la Comunidad Autónoma de Galicia, supone un retroceso respecto al anterior y, sin entrar en consideraciones legales, desde el punto de vista estrictamente técnico y profesional, en cuanto a contenido es lamentablemente pobre y carente de calidad y de rigor. Veamos el porqué de estas afirmaciones:

 

· Aunque la Orientación educativa se entiende como un proceso continuo e igualmente importante en las distintas etapas educativas, en esta comunidad la orientación en las etapas de Educación Infantil y Primaria se configura con diferentes condiciones de profesionalización que en Secundaria (el jefe de Departamento de Orientación será un funcionario del Cuerpo de maestros al que no se le requerirá necesariamente la titulación de Psicología Pedagogía o Psicopedagogía).

 

· Subordina la Orientación en Educación Infantil y Primaria a la de Secundaria y la Orientación a nivel institucional prácticamente desaparece, desmantelando los equipos generales de Sector. A nivel testimonial y para no infringir ciertas normas infranqueables para la Xunta de Galicia, como es el artículo 60 de la LOGSE, los sustituye por cuatro equipos específicos que pretenden hacer las funciones de los equipos generales.

 

· Las funciones de sector que realizaban los equipos generales, como por ejemplo la evaluación de alumnos con necesidades educativas especiales de centros concertados y de centros privados que desearan pasar a la red pública, deben ser cubiertas por los departamentos de Orientación de Secundaria y/o por los equipos específicos, que de forma testimonial existen. En una palabra, quedarán sin atender.

 

· La indeterminación acompaña al artículo de este Decreto (artículos 1, 5, 11, etc.), indeterminación que puede convertirse, en el desarrollo del mismo, en arbitrariedad por parte de la autoridad educativa de turno.

 

En cuanto al Decreto Foral de Navarra 153/1999, de 10 de mayo, en su estructura organizativa se contemplan diversas instancias, externas e internas, responsables de la Orientación que con las funciones asignadas deberían poder dar cumplimiento a los objetivos propuestos. No obstante, en este modelo organizativo la orientación personal, educativa y profesional se nos presenta como un mosaico de actuaciones fragmentarias, discontinuas e inconexas y, como diría Anthony de Mello, "jamás ha captado nadie la belleza de la rosa diseccionando sus pétalos".

La Orientación en Navarra dispone de mayores recursos humanos y técnicos que la gallega, pero carece de una estructura integradora y los responsables de establecer los canales de coordinación entre los distintos subsistemas no son expertos en Orientación.

 

 

Propuestas de mejora

 

· ¿Hacia dónde va la Orientación en España? ¿Dónde está el limite entre las competencias del Gobierno central y las de las distintas autonomías?. ¿Ese derecho a la orientación lo disfrutarán igual todos los españoles o habrá orientación de primera, segunda o tercera categoría?

 

El modelo orientativo propuesto por el MEC es mejorable. Partiendo de la estructura actual, requeriría algunas modificaciones para mejorar su eficacia:

 

1.- La orientación no debe reducirse a unas etapas educativas, sino que se ha de entender como un proceso continuo que debe abarcar la infancia, la adolescencia y la edad adulta, lo que conllevaría la ampliación del ámbito de intervención a la comunidad universitaria y al ámbito laboral.

 

2.- La descentralización de la orientación en las diferentes comunidades autónomas puede ser eficaz y útil si los responsables de las distintas administraciones educativas toman una mayor conciencia de la dimensión nacional y europea en la prestación de los servicios de Orientación.

 

3.- El MEC, respetando las peculiaridades de cada comunidad, debe establecer unas directrices comunes en la estructura organizativa y funcional de estos servicios que garanticen el derecho a la orientación de todos los españoles y permitan niveles de calidad iguales en las distintas comunidades.

 

4.- El Servicio de Orientación podrá mejorar su estructura organizativa evitando la discontinuidad y la fragmentación en sus actuaciones, desarrollando más las funciones de sector de los equipos de Orientación. El carácter dinámico, la amplia formación y la experiencia del asesor externo le convierte en el vehículo adecuado para coordinar el conjunto de los servicios de orientación con otros servicios (sanitarios, sociales, municipales, judiciales, laborales, comunitarios, etc.), estableciendo canales de información permanente.

 

5.- Los Servicios de Orientación deberán contar con los recursos humanos y técnicos necesarios que les permitan ejercer con eficacia el asesoramiento y el apoyo técnico a la institución educativa en su conjunto.

 

6.- El modelo de intervención de los EOEPs debería ser un modelo híbrido del modelo de servicios y de programas, aunando el carácter correctivo y terapéutico y la prevención y el desarrollo, usando además como recurso el mal llamado modelo tecnológico.

 

 

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