LIBROS DE LOS AUTORES Y COLABORADORES DE LA PAGINA WEB :

  1-Estilos de Vida. El sentido y el equilibrio según la psicología de Alfred Adler. 2006. Autores : Juan José Ruiz Sánchez, Úrsula E. Oberst y Antonio M. Quesada Portero

                                           

!Novedad en Editorial Paidós!  (de reciente publicación)

Este es un libro de autoayuda basado en la Psicología Adleriana. Tal afirmación conlleva destacar la importancia de conocer los aspectos del propio carácter o personalidad, y de cómo estamos orientados en la vida  por fines conscientes e inconscientes a menudo elegidos en las fases tempranas de nuestra vida.

La orientación que damos a nuestra personalidad conforma el sentido de nuestras vidas, nuestra actitud ante los grandes problemas y tareas de la misma: el amor, el trabajo, las relaciones con los otros y el sentido de la propia existencia. Todo ello establece lo que Alfred Adler llamó “Estilo de Vida”.

Tener conocimiento de los aspectos inadvertidos o desconocidos de nuestro funcionamiento personal tiene como fin  hacernos cargo de nuestras debilidades y fortalezas, decidir si deseamos reorientar nuestra vida y hacerla  más gratificante para nosotros y los demás.

El libro se estructura en tres partes:

La primera está dedicada a la exposición teórica del Estilo de Vida, que le caracteriza, que factores intervienen en su origen y formación, como se mantiene y puede cambiar.

La segunda parte, mas practica, contiene una serie de métodos para evaluar el propio Estilo de Vida  en sus aspectos más conscientes,  mediante una serie de cuestionarios: Cuestionario de Atmósfera Familiar, Cuestionario de Complejo de Inferioridad,  Inventario del Orden de Nacimiento Psicológico y Cuestionario de Prioridades en la Vida. Los aspectos más inconscientes del Estilo de Vida son evaluados mediante los primeros recuerdos de la infancia y el análisis de los sueños, especificando como emplear estos importantes materiales psicológicos.

La tercera parte combina aspectos teóricos y prácticos, dirigidos a exponer la importancia del Interés Social como factor corrector de los Estilos de Vida problemáticos. Se presentan una serie de métodos para mejorar la cooperación en las tareas de la vida (amor, trabajo y relaciones sociales), así como para superar los sentimientos de inferioridad extremos y desproporcionados. 

Por último, deseamos hacer explícito nuestro propósito: Dar a conocer la Psicología Adleriana, prácticamente desconocida y mal interpretada en lengua española, y mostrar que es de gran utilidad para nuestras vidas. Deseamos hacerlo de manera práctica y amena, de modo que pueda contribuir a espíritus deseosos de progresar y hacer progresar a otros.      



2-La Psicología Individual de Alfred Adler (En proceso de publicación)

3-Adlerian Psychotherapy and advanced  approach to Individual Psychology
    Autores: Ursula E. Oberst & Alan E. Stewart . Brunner-Routledge, 2004

                                                       


 

Los autores hacen una extensa presentación de la psicoterapia adleriana aplicada a diversas
áreas como el consejo, la psicoterapia con adultos, psicoterapia infantil, orientación para padres,
terapia familiar adleriana y otras áreas. Ademas se hace referencia a la relación de la psicoterapia
adleriana en el contexto de las teorías postmodernas.

       .Ursula Oberst  es doctora en psicología, profesora de psicología de la Universidad Ramon Llull
          (Barcelona )y tiene el titulo de psicoterapeuta adleriana otorgado por el Alfred-Adler-Institut
          de Zurich (Suiza).  Es por tanto una importante referencia en España sobre psicología y psicoterapia
          adleriana.
                                              e-mail: ursulao@blanquerna.url.es

 4-La praxis de la Psicología y sus niveles epistemológicos  según Santo Tomás de Aquino. Autor: Martin F. Echevarria. Documenta Universitaria, 2005

                                                         


"La psicología contemporánea parece caracterizarse, desde sus orígenes mismos, por la multiplicidad de sus contenidos, como también por su casi infinita fragmentación en corrientes opuestas. Esto genera importantes dificultades, no sólo a los que quieren tener una primera aproximación de conjunto a la misma, sino también a los especialistas, que muchas veces no alcanzan una opinión suficientemente clara sobre la naturaleza epistemológica de la psicología, ni sobre su unidad disciplinar. Esta obra, sin descuidar el problema global, se centra en un aspecto particular de éste: el presentado por la praxis de la psicología, en particular por la psicoterapia y sus fundamentos teóricos. Se pone especial interés en una visión crítica del psicoanálisis, que es un punto de referencia inevitable (positivo o negativo) para la mayoría de las corrientes de psicoterapia. Pero este intento de esclarecimiento epistemológico y práctico se lleva a cabo desde un punto de vista original: a la luz del pensamiento de Santo Tomás de Aquino (1225-1274), conocido como uno de los más grandes teólogos y filósofos de la Iglesia Católica. Las cualidades del Aquinate como epistemólogo son ampliamente conocidas y apreciadas. Menos conocida es su faceta de psicólogo, que esta obra quiere poner de manifiesto con gran detalle para evidenciar la actualidad de las líneas maestras de la psicología de santo Tomás, como también la posibilidad de practicar hoy la psicología bajo la guía fundamental del Doctor Humanitatis."

.Martin F. Echevarria es Doctor en Psicología y Filosofía . Director de Estudios de la Licenciatura en Psicología en
la  Universitat Abat Oliba CEU. Barcelona . Psicólogo Católico, especialista en tomismo, ha puesto reiteradamente de
relieve las conexiones del pensamiento de Santo Tomás y la psicología de Adler, sobretodo en la concepción unitaria
y finalista de los actos humanos.


5-
La psicología individual de Alfred Adler. Editorial: manuscritos.com.

Úrsula E. Oberst y Juan José Ruiz Sánchez

                                                             
    

Este libro presenta una introducción a la Psicología Individual de Alfred Adler en su versión actualizada. Se trata del primer manual de Psicología Adleriana en lengua española, que describe esta escuela en su versión contemporánea y que está escrito por autores que han sido formados en esta escuela y que enseñan y practican este enfoque en su labor profesional.

En España y Latinoamérica existe un gran desconocimiento de la figura de Adler, de su obra, y de los desarrollos posteriores de esta escuela, porque después de los años 50 casi ya no se habían publicado las obras de Adler, y menos las de sus sucesores. En estos países, la Psicología Adleriana sólo tuvo una breve recepción importante durante los años 20-30 del siglo XX, pero actualmente, Adler es visto por muchas personas del mundo psicológico de estos países simplemente como un disidente del psicoanálisis de Sigmund Freud, como una figura histórica en el desarrollo de la psicología y psicoterapia, y que ha sido superada por teorías posteriores. Esto no es el caso en otros países, como Alemania o Estados Unidos, o incluso Italia, donde esta escuela tiene una presencia importante junto con otros enfoques y donde se sigue enseñando y practicando esta terapia. Por eso, los autores de este libro han querido cerrar esta brecha, han querido presentar la Psicología Adleriana, tal y como es visto y practicado hoy en día por muchos psicoterapeutas entrenados en este método. Los autores subrayan la importancia que sigue teniendo esta corriente en la actualidad como una alternativa terapéutica, sobre todo en sus aspectos de capacidad de integración con otras escuelas terapéuticas actuales.

Oberst y Ruiz presentan una revisión a fondo de las nociones básicas de la teoría clásica de Adler, pretendiendo aclarar los conceptos más importantes, como por ejemplo el famoso “complejo de inferioridad” y el “afán de poder”, expresiones acuñadas por él. Los autores desarrollan primero el concepto de personalidad en la Psicología Adleriana, el “Estilo de Vida” con sus procesos conscientes e inconcientes, para mostrar luego como determinadas metas y posturas equivocadas, formadas en la infancia, pueden llevar al individuo hacia el desarrollo de trastornos psicológicos. Oberst y Ruiz destacan la importancia del “Sentimiento de comunidad”, gran pilar de la teoría, un concepto que representa una visión eminentemente humanista Adler y que desde entonces ha sido el indicador más claro de salud mental, bienestar personal e integración social del individuo. El libro sigue con un capítulo amplio dedicado a la intervención. Los autores presentan las modalidades de psicoterapia, orientación psicológica y educación, todo ello ilustrado con viñetas de la práctica clínica y finalizado con un caso práctico completo. El texto finaliza con una disertación sobre las posibilidades de integración con otras escuelas actuales que ofrece este enfoque tan flexible y sorprendentemente moderno.

El libro se dirige principalmente a un público profesional y académico, pero por su estilo claro y ameno también resulta interesante a cualquier persona interesada en este enfoque.


FRAGMENTO:

La Psicología Adleriana mantiene que una persona psíquicamente sana posee un alto grado de Sentimiento de Comunidad. Pero Adler va más allá de esto todavía, ya que al introducir la noción del Sentimiento de Comunidad en su teoría, establece un criterio ético de salud mental: el grado de sentimiento social (a veces llamado simplemente “valor” – en el sentido de valentía – por Adler) que posee un individuo determina su adaptación a la comunidad y con esto, el grado de su salud mental. Aquí entendemos por salud mental no sólo la ausencia de psicopatología, sino en un sentido amplio el bienestar psicológico en general, la capacidad al desarrollo personal, al desenvolvimiento adecuado en las tareas de la vida – amor, trabajo y amistad - y la capacidad de afrontar y resolver problemas de manera adecuada.
Como hemos dicho, el niño nace con una disposición innata hacia el Sentimiento de Comunidad que se tiene que desarrollar en la interacción con los demás. Un niño con Sentimiento de Comunidad suficiente no suele tener sentimientos de inferioridad extremos, y por lo tanto, tampoco tiene mucha necesidad de compensar estos sentimientos negativos con un deseo de ser más. Pero puede haber circunstancias que impiden el desarrollo de este sentimiento, y Adler lo ha expresado en su concepto de sentimiento de inferioridad. Las condiciones que pueden contribuir al desarrollo de un sentimiento (“complejo”) de inferioridad en el niño las hemos comentado en al apartado anterior. La ficción que desarrollan estos niños afectados de sentimientos de inferioridad tiene la función de exorcizar el fracaso que tanto temen. Para esto, el fin tiene que servir a hacerles sentir más grandes, superiores: de alguna manera aquellos niños buscarán el poder. Esta línea directriz le permite a la persona escapar de su sentimiento de inferioridad facilitándole excusas para no enfrentarse con valentía a las dificultades de la vida. Para esto le sirve la apercepción tendenciosa: todo lo que no se considera útil para los objetivos del individuo, todo lo que le resulta incómodo, indeseable, se percibe de manera distorsionada, para luego ser revalorizado o remodelado en función de los fines ficticios. Y por lo tanto, añadimos, estos contenidos no necesitan “reprimirse”, como mantiene Freud, porque ya desde un principio no llegan a la conciencia. Sperber (1983) explica como todos nos protegemos de la percepción de muchas circunstancias mediante nuestra “lógica privada”, a través de “(...) enclaves de estupidez especializada o incomprensión, una pertinaz indiferencia, un apartar la vista oportuno y no en último lugar a través de estar justamente ahora ocupado con otra cosa y no tener el tiempo de considerar lo que a uno no le conviene. Y nadie es tan sordo como alguien que no quiere oír, como dice el campesino francés.” (Sperber, 1983, p.99).
El individuo puede intentar compensar el sentimiento de inferioridad difícil de soportar mediante dos maneras: o bien mediante esfuerzos “útiles” (que contribuyen al bienestar de los demás, de la comunidad humana en general), lo que llamamos afán de superación, o bien mediante esfuerzos “inútiles” o egocéntricas, lo que llamamos sobrecompensación; la sobrecompensación siempre lleva a un afán de superioridad (sinónimo de afán de poder). Como hemos dicho antes, el famoso afán de poder adleriano no es una fuerza impulsora de todo ser humano como la libido freudiana, sino la forma errónea e incluso patológica de compensar o sobrecompensar un sentimiento de inferioridad dolorosamente percibido. La terminología del mismo Adler al respecto varía a lo largo de la evolución de su teoría; autores posteriores han usado selectivamente una u otra expresión, y las malas traducciones al castellano también han contribuido a la confusión. Queremos aclarar aquí que el afán de superioridad tiene dos manifestaciones: el afán de poder o superioridad como búsqueda de dominancia (Machtstreben) activa y el afán de aparentar (Geltungsstreben, a veces también traducido como afán de notoriedad) como una forma pasiva de dominar a través de medios “blandos”, llamar la atención, u obtener compasión y ayuda mediante el sufrimiento demostrativo. Se llama afán de aparentar porque la persona no consigue tener un poder real como en la búsqueda de la dominancia (afán de poder), sino una mera apariencia de poder. Podemos decir que el afán de poder propiamente dicho es el intento de dominar mediante la fuerza; el afán de aparentar es el intento de dominar mediante la debilidad.

6- Úrsula E. Oberst: El trastorn del nen consentint. Pages Editor. Barcelona. 2009 (catalán):

                                              

   
Sinopsis: Entrevista sobre el libro en:  Entrevista sobre el libro