Tratamiento cognitivo conductual de la hipocondría

Fruto de una entrevista realizada al Dr. García Higuera se ha elaborado esta página en la que se presentan aspectos sociales y epidemiológicos de la hipocondría, se detalla su tratamiento psicológico desde una perspectiva cognitivo conductual y las causas de este trastorno, es decir, cómo se puede llegar a interpretar sensaciones corporales como enfermedad, cuando no hay patología orgánica.

Hipocondría

Extracto de una entrevista

En esta página podrás consultar

Puedes ver cómo el Curso Terapéutico de Aceptación I y II describe los procesos psicológicos que subyacen en la hipocondría pinchando aquí.

Las preguntas están en negrita y a continuación vienen las respuestas.

1.- Existen en la actualidad factores que favorecen la actitud hipocondríaca, tales como el bombardeo informativo sobre temas de salud, el mayor nivel cultural, el fantasma del sida, la preocupación exagerada por el cuerpo o la mayor accesibilidad a publicaciones especializadas?

La hipocondria es un trastorno en el que la persona interpreta síntomas somáticos como enfermedad. Esta interpretación la hace en el contexto de un intento desesperado de que esos síntomas desaparezcan porque suponen para el paciente un dolor inmenso y una amenaza de enfermedad o muerte. En nuestra sociedad se ha proscrito a la enfermedad y la muerte, evitamos encontrarnos con ella, esto supone que la enfermedad conlleva además de dolor físico una serie de problemas de aislamiento y de rechazos sociales, que no solamente se refieren al sida. También nos han enseñado desde pequeños que el dolor es una tremenda tragedia. Estos fenómenos, que no propios ni exclusivos de nuestros tiempos, pueden tener una influencia en la aparición y persistencia de la hipocondria. Pero, desde luego la cultura y la información adecuada son sanas y el único efecto que pueden tener es de prevención de estos trastornos.


2.- ¿Hay personas más predispuestas, englobadas en grupos profesionales tales como médicos, estudiantes....?¿Cuáles serían estas "profesiones" de riesgo" y ¿existen porcentajes sobre estos datos.


3.- Cuantos hipocondriacos diagnosticados hay en nuestro país?¿y en otros de nuestro entorno?(si se pueden indicar porcentajes o dados epidemiológicos sería estupendo)


No conozco estudios epidemiológicos en nuestro país. En EE.UU. se han estudiado los pacientes que acuden a los hospitales y se ha encontrado que entre el 4% y el 9% de los pacientes que acuden al hospital lo hacen debido a síntomas hipocondriacos. No se han encontrado diferencias entre profesiones. Las únicas diferencias significativas que se han detectado se refieren a culturas, pero pueden ser debidas más a las diferencias entre las formas de expresión de los países mediterráneos (más emocional) y los anglosajones (con mayor control sobre la expresión emocional) que a que existan más trastornos en un país que en otro. Se han encontrado también diferencias en el nivel cultural, los que tienen menor nivel tienden a dar explicaciones relacionadas con la enfermedad a sus síntomas que a problemas psicológicos, lo que seguramente desencadena más hipocondrias entre este tipo de población, pero habría que matizar esos estudios, porque los más pobres tienen ciertamente peor salud física y también se dan diferencias en la expresión de las emociones.

Son los que tienen miedos hipocondriacos los que leyendo información sobre enfermedades temen tenerlas, pero no a la inversa, a los que leen sobre enfermedades no se les genera hipocondria.


4.-Uno de los problemas para el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes es el derivado de que no consultan a psicólogos sino a especialistas de otras áreas que se ocupan más de "patologías físicas"?

Hay que señalar que los enfermos hipocondriacos graves no suelen ir a la consulta del médico, precisamente por el miedo a que les diagnostiquen una enfermedad. Es difícil para muchos enfermos hipocondriacos aceptar que sus problemas son psicológicos, y van pergrinando de médico en médico intentando buscar a alguno que les haga caso. Otros, como decía, no acuden al médico porque les pueden detectar la enfermedad que tanto temen. La hipocondría puede llevar a la depresión, porque no se llega a un diagnóstico que tranquilice. Para salir del problema, se insiste siempre por el mismo camino: conseguir un diagnóstico y un tratamiento médico adecuado. Las sensaciones asociadas a la ansiedad y/o a la depresión, que surgen de sentir la sensación, hacen que esta se convierta en algo totalmente desagradable, lo que agudiza y perpetúa el problema. En esa situación es difícil que el paciente vea que el problema está precisamente en su interpretación de los síntomas.

Tratamiento

5.- ¿Cómo se trata la hipocondria?¿es necesaria una combinación de terapia conductual y fármacos?

Una vez que se detecta que un paciente es hipocondríaco y que accede al tratamiento. Se definen claramente con el paciente los objetivos de la terapia, que son que pierda la angustia y el miedo a la enfermedad que teme.

Para ello se plantean primero una serie de prohibiciones y tareas. Se le pide que no acuda a más médicos ni a las urgencias hospitalarias, que no hable de salud ni de enfermedad. Para esto es muy conveniente la colaboración de la familia del paciente, también para que entiendan que lo suyo no es cuento, que tiene un problema real aunque interpretado por todos como un problema que no existe. Una vez que se ha establecido este marco fuera de la consulta comienza el tratamiento psicológico propiamente dicho.

El tratamiento básico consiste en perder el miedo a estar enfermo, cuando se está sintiendo la sensación que se teme. A veces es el propio pensamiento de estar enfermo que genera un miedo y una angustia muy grandes, es quien genera la sensación que se teme y se interpreta como enfermedad. Esa angustia es una sensación desagradable e inexplicable que genera más miedo. De esta forma, la propia ansiedad asociada al pensamiento de estar enfermo se convierte en un disparador de los miedos a la enfermedad. Se establece así un círculo vicioso en el que el miedo a la enfermedad causa unas sensaciones que son a su vez interpretadas como enfermedad. Otras veces, al intentar eliminar la sensación temida se potencia. (Para ver con más detalle como se implantan estos procesos se puede consultar la página sobre los procesos psicológicos en la hipocondría)

En la terapia se trata de que el pensamiento de estar enfermo no dispare un miedo terrible. Para ello se emplean una las técnicas descritas en el libro "Curso Terapéutico de Aceptación I y II". Por ejemplo con la técnica de exposición a las sensaciones corporales, que consigue que el paciente pierda el miedo a los síntomas que interpreta como enfermedad. Aprende que si no huye de ellos, si no lucha contra ellos y los acepta, se pueden convertir en sensaciones admisibles que nos permiten seguir con nuestras actividades diarias sin mucho sufrimiento. Esta parte del tratamiento se realiza junto con un entrenamiento en técnicas de manejo de ansiedad que facilitan la exposición. (Se puede ver la aplicación de las técnicas del Curso en esta página)

También hay que enfrentar el miedo a la enfermedad y a la muerte. Para ello se comienza un trabajo de desensibilización ante la enfermedad y la muerte de forma que se sitúe el miedo que causan al paciente en términos razonables. Se emplea la desensibilización en la imaginación a situaciones temidas y evitadas, para que finalmente el paciente pueda acercarse a ellas sin angustia y sin miedo.

El paciente puede entonces comenzar a reinterpretar sus sensaciones corporales y sentir también aquellas que son agradables o neutras y su cuerpo deja de ser una fuente de dolor o temor y se puede convertir en un generador de placer y confianza.

Verse enfermo tiene en nuestra sociedad una connotación de debilidad. Por ello entrenar al paciente en basar su autoestima en otros medios de valoración y se le entrena en aumentarla.

Finalmente se trabaja para que el paciente pueda enfrentar con éxito otros problemas que aparecen en su vida cotidiana: toma de decisiones difíciles, como cambio de trabajo, separaciones, problemas de relación, etc. de forma que se pueda evitar que en el futuro se le desencadenen situaciones de depresión o angustia continuada que le pueden hacer recaer en sus problemas hipocondríacos.

En algunos casos los psicofármacos pueden ser una ayuda, sobre todo al principio del tratamiento. En esos casos se requiere la intervención de un psiquiatra; pero hay muchos otros en los que el paciente se puede manejar sin ellos.

Los estudios controlados que existen sobre este tratamiento, aunque no son definitivos, son muy esperanzadores, mi experiencia clínica con él es que da muy buenos resultados.

6- ¿Qué"enfermedades" suelen ser las que más comúnmente refieren los hipocondríacos? (si hay porcentajes o proporciones también sería interesante)

Se ha visto que la enfermedad a veces puede ser un desencadenante de trastorno hipocondriaco, pero en general suele ser transitorio y asociado a otros trastornos psicológicos.

Las enfermedades que más suelen temer son las que son consideradas más irremediables por la sociedad como el cáncer, el sida o las enfermedades del corazón.

Etiología

7 ¿Cómo se generan síntomas somáticos en ausencia de patología orgánica?

La ansiedad y el miedo implican una preparación para luchar o huir ante aquello que tememos, lo que es muy saludable puesto que nos ayuda a tener éxito, el problema es cuando tenemos ansiedad o miedo en situaciones en las que tendríamos que estar tranquilos. Para luchar o huir necesitamos que toda nuestra atención se centre en aquello que nos amenaza. Cuando buscamos asegurarnos que no existe una sensación, esta aparecerá. Por ejemplo, ahora seguramente, no nos pica nada; ¿estamos seguros? busquemos durante dos minutos. Con seguridad, nos aparecerá un picor en alguna parte del cuerpo.

Veamos otro ejemplo. Cuando luchamos o huimos, además, es preciso que nuestro cuerpo esté preparado por lo que se generan los cambios necesarios para ello, nuestra respiración se acelera, nuestro corazón late con más velocidad para bombear sangre a los músculos, etc. De esta forma cuando estamos atentos a la sensación temida, se producen una serie de sensaciones desagradables que nos hacen sufrir; pero que normalmente se atribuyen a la situación que tememos, lo que nos deja tranquilos. Pero si pensamos que no es lógico, que no pasa nada ante lo que tengamos que huir o luchar, podemos pensar que los latidos del corazón son debidos a su mal funcionamiento. Esta interpretación que nos causa miedo y ya estamos en el círculo vicioso de la hipocondria. Con los síntomas de depresión ocurre un fenómeno totalmente similar.

No siempre son los síntomas asociados a la ansiedad o depresión los que desencadenan la hipocondria. En cualquier momento podemos ser conscientes de alguna de las miles de sensaciones que tenemos en el cuerpo. Si consideramos que no tenemos que sentir nada y que además esa sensación que tenemos no es normal sino que puede estar asociada a un cáncer o cualquier otra enfermedad grave puede surgir el problema. Recuerdo a un paciente que tenía un lunar en la mejilla y cuando sentía algo allí pensaba que era porque se había convertido en maligno y por lo tanto tenía cáncer. Si cualquiera llevamos la atención detallada persistente a nuestra mejilla seguro que sentimos algo allí. De la interpretación que hagamos de esa sensación depende que nos dé miedo o no.

Se pueden ver más detalles en la página procesos psicológicos en la hipocondría



Para entender más el problema y aprender a aplicar las técnicas básicas de aceptación de sensaciones desagradables sin interpretarlas como enfermedad, se puede seguir el Curso Terapéutico de Aceptación

Tratamiento en un caso concreto

Otra entrevista para una revista

Entrevista para el suplemento de "El Mundo"

Con el siguiente contenido:

COMO Y CUANDO APARECE LA HIPOCONDRÍA. COMO SE TRATA Y SE SUPERA. RELACIÓN DEL HIPOCONDRÍACO CON LOS MÉDICOS. LA HIPOCONDRÍA Y LA ENFERMEDAD FÍSICA. LOS FAMILIARES DEL HIPOCONDRÍACO. LA HIPOCONDRÍA Y LA VEJEZ.

Modificada el 18/5/2007