La agresividad
Se incluye en esta página un esquema resumido de un tratamiento cognitivo
conductual de la agresividad.
Introducción
La ira es una emoción y como tal se dispara de forma automática
ante determinadas situaciones, en general frente a situaciones que interfieren
con nuestros objetivos. Como toda emoción tiene una función,
en este caso preparar al cuerpo para el esfuerzo necesario para vencer el obstáculo
que se ha presentado.
El problema con esta emoción puede surgir de diferentes formas:
- La conducta violenta puede ser un medio para conseguir determinados objetivos
cuando no somos capaces de lograrlos por otros métodos. En este caso
nuestra conducta responde a un déficit de habilidades y puede mejorar
adquiriéndolas.
- Cuando hemos aguantado demasiado y saltamos por algo sin importancia. En
realidad reaccionamos a todo lo que nos ha ocurrido previamente. Como nuestra
reacción
se considera desmesurada, tenderemos a reprimirnos y aguantar más, en
consecuencia nuestra siguiente reacción violenta será mayor y
seguiremos en ese círculo vicioso. Para salir de ese círculo
vicioso el camino no es aguantar más, sino poder reaccionar de forma
inmediata a los problemas y frustraciones. En ese caso la reacción es
más adecuada y comedida porque las razones que nos llevan a reaccionar
serán muchas menos.
- Otro problema puede surgir cuando nosotros interpretamos que existe un
ataque y una dificultad que no es vista de la misma forma por los demás. Este
problema suele ocurrir cuando reaccionamos ante las intenciones de los demás
en lugar de reaccionar ante los hechos explícitos. El juicio de intenciones
es la causa más frecuente que nos puede llevar a tener reacciones
violentas desmesuradas y desproporcionadas.
A continuación se expone un esquema del tratamiento de este tipo de
problemas.
RESUMEN DEL TRATAMIENTO
Análisis de la ira:
- Ver que su ira puede ser justa o injusta, innecesaria o adaptativa.
- Aprender que es siempre válida.
- Saber si es justa o no
- Hacerla adaptativa.
- Manejo emocional de la pérdida de control.
PASOS
Reevaluación cognitiva.
No siempre es nuestra respuesta la causa de que estemos en la situación
- Puede que la persona lo haya hecho desde el cariño, la broma sana
o el respeto y no desde el ataque despiadado.
- Incorporar la ira a la conducta
Aprovechar la ira
Aprovechar la ira para reaccionar y dirigir la energía que nos da hacia
la consecución de nuestros objetivos o lo que es lo mismo: Orientarla
hacia acciones productivas.
Se trata de no hacer solamente una descarga emocional que nos quita la razón
delante de los demás y nos aleja de nuestros objetivos y además
nos deja mal. Hay que dirigir la ira hacia el objetivo que pretendemos.
Ayuda cambiar la frase: "Estoy enfadado ...." por "Me gustaría
que ...."
Conductas alternativas
- Manejo de los pensamientos irracionales
- Manejo emocional
- Time-out, (irse para calmarse y volver cuando se pueda afrontar el problema)
buscar algo que hacer. Hacerla creativa en sitios donde no se puede ir de
allí.
Entrenarse unas cuantas veces cuando no se está enfadado. Recordarlo
con notas.
Manejo emocional
Identificar indicios de tensión que avisen de que la ira está cerca
para poder reaccionar cuando todavía es posible.
- Sudor de manos, puños cerrados, latidos del corazón,
tasa respiratoria, incomodidad.
- Relajación para dejar la agresividad en su justo término.
- La Terapia de Aceptación y Compromiso, que es la evolución más
reciente de la terapia cognitivo conductual, plantea los métodos básicos
para poder manejarse con la agresividad:
Tomar distancia de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones
de forma que no nos disparen automáticamente las respuestas agresivas.
Tomar distancia de nuestro concepto de nosotros mismos, haciéndolo menos
vulnerable a las posibles opiniones de los demás, haciendo realidad el
dicho de que “no ofende quien quiere, sino quien puede”.
Ser conscientes de nuestros intereses en las diferentes situaciones, porque
el comportamiento impulsivo se convierte en una descarga emocional que en
realidad no nos interesa.
Estar siempre en el momento presente, que es desde donde se puede evaluar
lo que está ocurriendo, para poder así tener conciencia de
lo que ocurre en el presente, y no responder a antiguas ofensas o a problemas
que puede ocurrir en el futuro, lo que distorsiona de forma tremenda nuestra
capacidad de juicio.
El "Curso Terapéutico de Aceptación" proporciona un medio
para el entrenamiento en todos estos métodos.
La agresividad y otras emociones
La agresividad y la ansiedad
La agresividad es una conducta similar a la ansiedad y, como emoción,
la puede sustituir y es menos desagradable, aunque puede ser devastadora contra
los que nos rodean o contra nosotros mismos.
La agresividad y la desesperación
Cuando no somos capaces de resolver un problema, nos desesperamos y, para
salir de la desesperación generamos una rabia terrible, que, si no es canalizada
puede ser destructiva.
La agresividad y el poder
Una de las formas de manejar nuestra ansiedad es por medio del poder y la
agresividad genera miedo en los demás y si nos tienen miedo tenemos poder sobre
ellos.
Ultima actualización 09/09/2006