Consulta sobre agorafobia

Esta página contiene la contestación a una consulta sobre los problemas que presenta el tratamiento de una persona con agorafobia que no puede salir de casa.

Contestación a una consulta sobre AGORAFOBIA

Consulta

Estimado Señor: Le escribo este mail para hacerle una consulta, que tanto a mi como a los psicologos de la Asociacion nos es casi imposible solucionar. Debido a su gran experiencia un psicologo voluntario de nuestra organizacion, me ha pedido que me ponga en contacto con usted.

Nuestro problemas es que no sabemos ni que hacer ni como hacer con las personas que estan completamente encerradas en casa. Hemos intentado muchos pasos. En un primer momento el psicologo y un voluntario van a casa del enfermo para los primeros momentos de terapia, y cuando se dejan ayudar hasta aqui, una vez decidido por el psicologo que ya es momento de que el enfermo de sus primeros pasos, perdemos todo lo logrado. En otras Asociaciones y de otros psicologos hemos recibido dos respuestas. La primera es que no hay nada que hacer mas que esperar a que el enfermo quiera hacer mas, pero como bien sabemos todos muchas veces se quiere pero no se puede. La segunda, aislarlo completamente y el mismo por sus necesidades principales como la alimentacion salen de casa o al menos lo intentan. No sabemos si estas son las repuestas correctas. Tanto yo como los psicologos pensamos que la primera es acertada, aunque no nos convence porque nos parece que necesitan una mano tendida no un olvido, y la segunda casi la rechazamos por completo. Espero que usted nos pueda ayudar con alguna idea por pequeña que sea ya que en estos momentos estamos con esta situacion un poco perdidos.

Respuesta

Encantado de intentar ayudar: Entiendo que el problema que se plantea es un paciente que no puede salir de casa y que, sin embargo, tiene un mínimo de motivación para el tratamiento. No suelo acudir al domicilio de los pacientes para el tratamiento, el tiempo de transporte que se necesita para ello en Madrid lo hace prohibitivo. En el caso de la agorafobia se debe estar seguro de que el paciente quiere tratamiento y lo lógico es que esa motivación le lleve a acudir a consulta aunque sea acompañado, lo que ya constituye un avance importante para él. Suponiendo que no le sea posible se puede presionar y esperar a que pueda.

Suponiendo que no pueda ir y que el psicólogo considere que puede ser positivo ir a la casa, tendría que tener en cuenta que asociados a la agorafobia existen muchos refuerzos (ganancias secundarias) que mantienen la permanencia en casa (no afrontar determinadas situaciones, la atención de los allegados, la dependencia de la pareja, etc.). Evaluar todo esto tiene que ser la primera tarea del psicólogo para evitar convertirse en uno más de esos refuerzos, con lo que la probabilidad de que la persona salga de casa disminuirá todavía más.

Hay que tener en cuenta que el tratamiento que se ha demostrado eficiente en la agorafobia es la auto exposición paulatina. Por tanto, cualquier tratamiento que se inicie en casa tiene que ser planteado como algo transitorio, como una fase inicial del tratamiento que tiene por objetivo que el paciente salga a la calle para poder ir (acompañado inicialmente) a consulta. Se tiene que trabajar desde el primer momento en esa dirección. Salir a la calle tiene que ser una continuación y culminación de esta fase del tratamiento.

De todas formas la atención en casa debería ser limitada en el tiempo y condicionada a la salida a la calle del paciente. Si no se logra en un tiempo razonable no queda más remedio que aceptar la derrota. El tratamiento de la agorafobia no es sencillo y no siempre se puede lograr el éxito.

Suelo decir a los pacientes que aunque se metan debajo de la cama los problemas van a estar con ellos, y en efecto allí están los síntomas físicos que le generan su incapacidad de salir a la calle. En los inicios del tratamiento suelo atacar directamente, pero con mucho cuidado, la ansiedad y sus síntomas físicos. La exposición a estímulos internos y la reinterpretación de sus síntomas pueden ser definitivas para que el paciente pueda decidirse a comenzar la auto exposición e ir saliendo de casa. Este trabajo tiene que ser muy cuidadoso, si se va demasiado deprisa puede que el paciente abandone el tratamiento. No es nada sencillo hacerlo, por lo que es necesario un entrenamiento concienzudo del psicólogo para realizarlo adecuadamente.

Como alternativa de avance, aunque no es una terapia y no está probada su eficacia en casos graves, podría intentar realizar el Curso Terapéutico de Aceptación que entrena en la aceptación de las sensaciones y enseña a ampliar la mente para poder ver el mundo de forma menos amenazante. Este curso está realizado en forma de libro con 4 CDs que permiten seguirlo sin salir de casa. No es un curso sencillo, es exigente y duro; pero la lectura del libro y la realización sistemática de los ejercicios que se plantean pueden ayudar al paciente a dar el paso necesario para iniciar la terapia.

Espero que estas líneas os sean de alguna utilidad. Si queréis que profundicemos en estas ideas o queréis comentar algún caso en particular, podéis dejarme un recado en el teléfono del gabinete: Centro de Psicología Clínica 914119140 estaremos encantados de contactar y colaborar con vosotros. Un saludo,

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