Angel Marín Tejero - Psicólogo Clínico - C/ Princesa nº. 3 Dpdo. Apto. 218 Madrid 28004 - Teléfono Móvil: 609 00 55 18  amarin@cop.es

HIPNOSIS (breve introducción)

Definición.-

La hipnosis es un estado alterado de conciencia, auto o heteroinducido, en el que se aprecian cambios tanto psicológicos como fisiológicos

Éste estado de conciencia alterado, también conocido como trance o estado hipnótico, se sitúa entre el consciente y el inconsciente, en un punto medio o "deconsciente"

Éste punto medio o deconsciente es la vía magna para hablar o influir de forma voluntaria, al menos intentarlo, en el inconsciente.

Asumimos que el inconsciente es donde van a parar todas las informaciones, emociones y vivencias que nos alcanzan a lo largo de la vida, se hallen o no integradas en la vivencia cotidiana. Se situa el inconsciente en el hemisferio no dominante (generalmente el derecho), y se establece que su funcionamiento es acrítico, atemporal, holístico, inductivo, simbólico e integrador. Lejos de la crítica, la deducción, la lógica temporal y parcializadora del hemisferio dominante (generalmente el izquierdo).

Las Sugestiones.-

Todos somos sugestionables en mayor o menor medida. Es una característica de la especie que nos supone una cierta ventaja evolutiva, facilita y simplifica los procesos de aprendizaje

Las sugestiones son el material con el que trabajará el inconsciente. Hay guiones inespecíficos que se pueden tomar de diversos libros, orientados a diferentes problemas. La inespecificidad tiene la ventaja de que será el paciente el que lo acoplará a sí mismo aunque el terapeuta se pierda.. La especificidad quiere abordar el problema directamente pero puede oprimir al cliente.

Las sugestiones pueden ser directas, indirectas, inespecíficas y en forma de fábulas o metáforas. Su contendido ha de ser positivo y aceptable por el cliente, adaptado a su situación y vivencia, de lo contrario generará distorsión y será rechazado o generará una situación de incongruencia y desadaptación.

La sugestión facilitará que el cliente se vea a sí mismo de una foma creible superando el problema o encontrando alternativas.

Las sugestiones posthipnóticas tienen la intención de facilitar conductas después del trance. Se basan en las técnicas del condicionamiento clásico.

Las sugestiones pueden alterar tanto la percepción física, como en el caso de las analgesias y anestesias, como la percepción psicológica, incidiendo en la autoestima y en la disposición a la acción.

En la hipnosis se dan sugestiones que pretenden ser benéficas para el cliente, pero ese es el último paso de la hipnosis.

Las leyes de la sugestionabilidad las estableció Coué (8), y son las siguientes:

  1. Ley de la atención concentrada:
    La ley de la atención concentrada significa que cuando una persona concentra su atención en una idea, dicha idea tiende a realizarse.

  2. Ley del esfuerzo revertido:
    Esto significa que cuando una persona piensa que no puede hacer algo y luego lo intenta, cuanto más trata menos puede hacerlo.

  3. Ley del afecto dominante:
    Esto significa que una sugestión vinculada con una emoción predominará sobre cualquier otra sugestión que se encuentre en la mente en ese momento. El afecto dominante (emoción) juntamente con la sugestión hace que ejerza una mayor influencia sobre la mente.

Proceso.-

En un proceso hipnótico se reconocen claramente tres puntos:

  1. Aceptación o permiso por parte del cliente.

    La aceptación de una forma u otra se está produciendo cuando el cliente viene a la consulta demandando ayuda. El nivel de aceptación tiene que ver con la calidad del rapport que consiga establecerse en la relación terapéutica, si es bueno, si se siente la empatía, la aceptación será mayor.
    Éste primer punto es la premisa básica que se ha de dar para que podamos adentrarnos en los siguientes (excepción hecha en los trances negativos).

  2. Inducción - profundización del estado hipnótico o trance por diversas técnicas.

  3. Sugestiones

Existe el trance negativo, producido por ejemplo por un accidente, en el que evidentemente no es necesaria la aceptación

Fases del Trance.-

El trance hipnótico puede considerarse como un fenómeno que se produce naturalmente en un continuo de intensidad emocional (8). Hay cuatro fases discernibles en el estado emocional de una persona y tres fases de hipnosis:

  1. Normal, sin hipnosis.
  2. Leve modificación del comportamiento normal. Primera fase de la hipnosis. Psicología de masas o muchedumbres. Incremento en la sugestionabilidad y tendencia a la imitación.
  3. Más cambios. Segunda fase de la hipnosis. Profunda inhibición muscular, analgesia, alucinación, "sonambulismo".
  4. Cambios extremos. Tercera fase de la hipnosis. Estupor, "animación suspendida", anestesia.

En la práctica clínica se usa el trance formal positivo. La hipnosis se puede dar de una manera menos formal, ya sea en una película, una noticia, un anuncio, o simplemente en una conversación de tipo influyente. Todos hemos experimentado alguno de éstos tipos de trance, por ejemplo al conducir y llegar al destino sin saber cómo, es nuestro inconsciente el que nos conduce. Al tener la sensación de que han pasado cinco minutos cuando ha pasado una hora, es nuestro inconsciente el que para nuestro reloj; cuando estamos agusto, el tiempo parece detenerse y alargarse en caso contrario.

Técnicas.-

Técnicas para la inducción:

  • Mediante el uso de la fijación de la mirada en un punto de la pared,... o de la mano,... o en una luz... para pasar a las propias sensaciones... y a la relajación...

    El tono y la cadencia de la voz han de ser distintos a los de una conversación normal, ya que nos estamos dirigiendo al inconsciente.

Técnicas para profundización:

  • Mediante metáforas o visualizaciones como el cuerpo de una vela caliente,... o el ojo de la mente,... o los mil detalles del jardín,... o el camino de la montaña,... o la escalera de caracol,...
  • Las técnicas de profundización, como la levitación del brazo durante el trance, no tienen más sentido que ser un indicador externo para el terapeuta de que se está produciendo el trance.

Lo Observable.-

Lo físico.-En el trance positivo actúa el S.N. parasimpático, opuesto o complementario del simpático y que se ocupa de la función de restauración de funciones y del almacenamiento de los recursos necesarios en situaciones difíciles, son esperables los siguientes cambios fisiológicos (8,9):

  1. Relajación muscular.
  2. Con los ojos cerrados, parpadeos y movimientos oculares rápidos.
  3. Cambios en el ritmo respiratorio y del pulso.
  4. Relajación de la mandíbula inferior
  5. Catalepsia o inhibición de los movimientos voluntarios. Se olvida de su cuerpo.
  6. Incremento de la secreción lagrimal y salival.
  7. Reducción de la frecuencia cardiaca.
  8. Dilatación vascular, particularmente en el área visceral.
  9. Contracción de la pupila.
  10. Estimulación de la actividad digestiva.
  11. Aumento en el tono de los músculos bronquiales.
  12. Incremento en el tono y movimientos del tracto urinario.
  13. Incremento en la cantidad de glucógeno depositado en el hígado y en los músculos.
  14. Tendencia a una reducción en el número de glóbulos blancos con aumento de eosinófilos y linfocitos.
  15. Tendencia a la alcalosis (+).
  16. Cierto aumento en las secreciones de insulina, de las glándulas paratiroideas y timo.

Los cambios del 1 al 5 son los más fácilmente observables a simple vista.

Lo psicológico.- Características psicológicas del estado hipnótico:(tomado de 9)

  1. Atención selectiva.-
    Es la capacidad de centrarse deliberadamente en una porción de la experiencia mientras que "se desconecta" del resto.
  2. Disociación.-
    La mente consciente se ocupa de los procedimientos hipnóticos mientras que la inconsciente busca activamente significados simbólicos, asociaciones pasadas y respuestas apropiadas. El hecho de que la mente consciente y la inconsciente se puedan dividir en cierta medida y utilizar como entidades independientes aunque sean dependientes, es la piedra angular de la hipnosis.
  3. Aumento de la respuesta a la sugestión.-
    Los factores atencional y disociativo descritos antes llevan normalmente a un aumento de respuesta ante las sugestiones. El aumento de la capacidad de respuesta a la sugestión es una elección que realiza el cliente y ha de estar guiada por alguien en quien él/ella confía que le puede ayudar.
  4. Interpretación subjetiva.-
    Cómo responderá una persona a una palabra o frase es algo impredecible. Descubrir qué comunicaciones facilitan la experiencia hipnótica y cuales la entorpecen son dos de los aspectos más valiosos de la formación en hipnoterapia clínica con grupos pequeños (Erickson y Rossi, 1979, 1981; Matthews, Lankton y Lankton, 1993).
  5. Lógica del trance.-
    Hace referencia a que el cliente no tiene necesidad de que su experiencia sea enteramente realista o racional.
  6. Relajación.-
    Una persona puede estar hipnotizada sin que necesariamente esté relajada, pero la relajación de cuerpo y mente es una característica que la mayoría de la gente asocia con la hipnosis. La relajación hace que los clientes se sientan bien, altera su experiencia de sí mismos de manera bien definida, y se les puede convencer, incluso de que están hipnotizados (Benson y Carol, 1974, Edmonston, 1991; Mitchell y Lundy, 1986.)

Tópicos.-

Existen una serie de tópicos que dificultan la experiencia del trance. Tópicos que provienen del mundo del expectáculo y del miedo a lo desconocido. Puede merecer la pena tratar de desarmarlos:

  1. Pueden hipnotizarme aunque yo no quiera.-
    No puede ser. Nadie puede ser hipnotizado contra su voluntad; eso iría contra el primer principio necesario para que se produzca el trance, que coo se ha dicho es la aceptación, salvedad hecha de las situaciones traumáticas en las que la voluntad es violada (accidentes, situaciones bélicas, etc.)
  2. Si me dejo hipnotizar me pueden hacer que haga lo que no quiero hacer.-
    En el trance se conserva perfectamente la conciencia y la voluntad, de forma que llegados al punto en que se le pidiese a a persona algo contrario a su ética o voluntad, no lo haría.
  3. ¿Y si me duermo y no me despierto o se muere el psicólogo de un ataque y me quedo en el trance?.-
    Del trance se puee salir de una forma sugerida por el hipnólogo o de forma natural por voluntad propia cuando no se está de acuerdo con lo que está sucediendo.
  4. ¿Perderé el control de mí mismo?.-
    Éste miedo a estar en manos de otro es quizás el más común. Cuando el cliente se deja llevar y sigue las sugerencias que le dan, es él el que se deja llevar y es él el que sigue las sugrencias; si quisisera no hacerlo, no lo haría. Esto lo vemos cuando le estamos diciendo... "y ahora bajas del peldaño 9...al 8...al 7...al 5...", y después nos comenta... "ten más cuidado que si no me agarro me mato, me has hecho saltarme el 6". Él se ha agarrado y ha tenido el control para solucionar el problema y si huiera sido irresoluble, habría salido del trance, no parcialmente como lo hizo, sino completamente.

Si normalmente toda técnica requiere su práctica y la enseñanza directa por un maestro, cuando hablamos de hipnosis, esta práctica dirigida es especialmente necesaria. Como dice el subtitulo esto solo es una breve introducción teórica en la que se pueden echar en falta muchas cosas, como una referencia a la historia de la hipnosis, que haría inválido lo de breve introducción y un desarrollo de las técnicas inductivas o de profundización, que se deben de aprender con la práctica dirigida.

Bibliografia usada:

  1. Aguado, R. (2005) Manual práctico de Terapia de Integración Recíproca. Hipnosis clínica en psicoterapia. Ed. Síntesis.
  2. Allen, R.P. (2002) Guiones y estrategias en hipnoterapia. Ed. Desclée De Brouwer.
  3. Audouin, J. y Souffir, J. (1983) 50 Ejercicios de Sofrología para la mujer. Ed. Mensajero.
  4. Barber, J.(1996) Tratamiento del dolor mediante hipnosis y sugestión. Una guía clínica. Ed. Desclée De Brouwer.
  5. Caprio, F. y Berger, J. (1999) Curarse con autohipnosis. Ed. Paidos
  6. González Ordi, H. (2001) La hipnosis: mitos y realidades. Ed. Aljibe
  7. Paul-Cavallier, F. (1985) Hipnosis según Erickson. Ed. Gaia
  8. Shrout, R.N. (1985) Hipnosis científica moderna. Ed. Lidium
  9. Yapko, M.D. (1995) Lo esencial de la hipnosis. Ed. Paidos

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