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Infocop Revista


Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos

ISSN 211-7851

Enero , numero 22 , 2005 ,

Copyright 2005 © Infocop

 

LA PSICOLOGÍA ES UNA PROFESIÓN SANITARIA. RESUMEN DEL INFORME DE LOS COP CONTESTANDO AL ENVIADO POR EL MINISTERIO DE SANIDAD AL DEFENSOR DEL PUEBLO

 

Infocop

 

 

UN INFORME SESGADO

El Ministerio de Sanidad ha remitido un informe al Defensor del Pueblo en el que no reconoce el carácter de profesión sanitaria de los licenciados en Psicología, aunque sí el de los que obtienen el título de especialista en Psicología Clínica, demostrando un desconocimiento de lo que es esta ciencia, sus estudios y las implicaciones legales que tiene para el ejercicio profesional de los psicólogos su exclusión como profesionales sanitarios en la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS). De nuevo nos encontramos ante resistencias motivadas por concepciones ya superadas de la salud, centradas en el tratamiento de la enfermedad, que no reconocen la importancia de los factores psicológicos y sociales en el salud humana, ni la relevancia de la prevención y promoción de la misma, y que tratan de negar informes jurídicos del mismo Defensor del Pueblo sobre las repercusiones de la LOPS.

PSICOLOGÍA ES SALUD

Es incuestionable que el comportamiento humano tiene una influencia decisiva sobre la salud física y psicológica de los individuos. Precisamente, gracias al desarrollo de la Medicina y otras ciencias, los problemas de salud más importantes de España han dejado de ser los problemas tradicionales y han pasado a ser problemas relacionados con el comportamiento: el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas; los accidentes de tráfico, de trabajo y de tiempo libre y ocio; el consumo inadecuado de medicamentos; las relaciones sexuales sin protección; el acoso psicológico en el trabajo; las agresiones violentas; el suicidio; los inadecuados hábitos alimenticios y la falta de ejercicio físico. Hay que destacar la importancia que tienen algunos de estos factores, y especialmente el estrés, en la aparición y desarrollo de enfermedades como las cardiovasculares, el cáncer, etc. Todos esos comportamientos inciden en el malestar o bienestar de los individuos, en su salud. Y ¿qué profesionales son los expertos en motivación, aprendizaje, cambios de conductas y actitudes? Es evidente que los psicólogos, ya que la Psicología es la ciencia que estudia científicamente el comportamiento humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a ésta como "Estado completo de bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad o dolencia". El ser humano tiene una dimensión psicológica y social que también influye en la Salud, y así está reconocido por la OMS desde hace más de 50 años en esa definición de la misma.

La Psicología es imprescindible si se quiere una atención sanitaria moderna y de calidad, que afronte con éxito los problemas de Salud del siglo XXI.

LA FORMACIÓN DE LA LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA ES SANITARIA

El Ministerio de Sanidad afirma que sólo 25 créditos (el 18%) de las materias troncales de la licenciatura en Psicología son sanitarios. Para realizar este cálculo el ministerio sólo tiene en cuenta las materias troncales adscritas al área de conocimiento de "Personalidad, Evaluación y Tratamientos". Esta conclusión es completamente absurda y sesgada, si se tiene en cuenta que para poder tratar trastornos de la memoria, atención, motivación, emoción, etc. es imprescindible conocer los procesos psicológicos básicos que se abordan en las materias de Psicología Básica, o si reparamos en que otras áreas de conocimiento como Psicología Social o la Psicología Evolutiva realizan importantes aportaciones al entendimiento de los procesos psicológicos asociados con la enfermedad y la salud. ¿Cómo puede defenderse con un mínimo de rigor que no es importante la asignatura de Psicobiología para el fin sanitario de nuestra profesión, si esta materia estudia los fundamentos de la neurociencia, los principios de genética y evolución, la Psicología fisiológica y la Etología?. Un error equivalente al que se produce aquí sería el que se derivase si considerásemos que la Anatomía y la Fisiología no están vinculadas a la salud porque no abordan enfermedades o trastornos, o si pensáramos que el estudio de los métodos de investigación, la estadística o la bioquímica no deben figurar en el currículo de formación del médico.

Un segundo error, de carácter conceptual, que determina tan peculiar cálculo, parte de un reduccionismo del concepto de salud, por el que sólo las materias directamente relacionadas con la evaluación y el tratamiento tienen interés sanitario. Se dejan de lado actividades sanitarias de gran importancia como son la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad y los trastornos, que se encuentran asentadas sobre conocimientos que han sido especialmente desarrollados desde la Psicología.

En contra de lo que dice el Ministerio si se incluye la Psicobiología, la Metodología y la Psicología Básica el 74.45% de los 137 créditos troncales de la carrera tienen que ver con la actividad sanitaria.

LOS PSICÓLOGOS REALIZAN ACTIVIDADES SANITARIAS EN TODOS LOS ÁMBITOS EN LOS QUE TRABAJAN

El Ministerio de Sanidad afirma que como los psicólogos trabajan en muchos ámbitos (empresas, escuelas, justicia, servicios sociales, etc.) no se puede considerar al licenciado en Psicología un profesional sanitario. Se confunde sector de ejercicio profesional con tipo de actividad. Es cierto que los psicólogos desarrollan su trabajo en todos los sectores que se mencionan, pero no es menos cierto que el núcleo esencial de su actividad en todos ellos debe encaminarse como afirma el Código deontológico de nuestra profesión "... a una finalidad humana y social, que puede expresarse en objetivos tales como: el bienestar, la salud, la calidad de vida, la plenitud del desarrollo de las personas y de los grupos, en los distintos ámbitos de la vida individual y social" (Artículo 5º). Es evidente que todos estos objetivos son facetas de mismo concepto, la salud. De acuerdo con la definición aceptada de la OMS, la salud no puede considerarse únicamente como la ausencia de enfermedad, sino que también debe emparentarse conceptualmente con conceptos como el de bienestar, calidad de vida y plenitud de desarrollo de las personas y de la sociedad.

Así pues, la actividad de los psicólogos, independientemente de donde se realice, tiene un marcado carácter sanitario de acuerdo con la propia definición de profesión sanitaria que se cita de la LOPS y se encuentra íntimamente comprometida éticamente con un concepto amplio y moderno de salud, en el que los factores psicológicos cobran una importante dimensión.

Es la función y no el sitio dónde se realiza lo que caracteriza a la profesión sanitaria. Además, el argumento sectorial que maneja el informe puede reducirse al absurdo, si tenemos en cuenta que los médicos también ejercen en todos esos sectores que menciona el escrito. Hay médicos en las empresas, las escuelas, la justicia, los servicios sociales, etc., sin que por ello dejen de ser sanitarios.

EL CÓDIGO DEONTOLÓGICO DEL PSICÓLOGO ESTABLECE QUE SU ACTIVIDAD ESTÁ CENTRADA EN LA SALUD

El Código deontológico del psicólogo afirma, como ya se ha mencionado, que esta profesión se dirige a fomentar el bienestar y la salud de las personas. Las afirmaciones del Ministerio de Sanidad sobre las implicaciones deontológicas de considerar a la Psicología profesión sanitaria no dejan de ser chocantes.

Es cierto que la capacitación profesional de los psicólogos puede encaminarse a otros propósitos como la selección de personal, que pueden percibirse como aparentemente alejados de cualquier objetivo relacionado con la salud. Sin embargo, la selección de personal busca la adecuada relación entre el puesto y el perfil psicológico y personal del trabajador, lo que es un prerrequisito básico en la satisfacción laboral y por ende en el bienestar psicológico y la calidad de vida del individuo. No hay pues ninguna contradicción insuperable entre el interés del trabajador y el de la empresa que haya que superar.

En todo caso, la actuación del psicólogo en el proceso de selección de personal se centra, en cuanto tal profesional, en el análisis y evaluación de las características psicológicas necesarias para el puesto, de la misma manera en que los gabinetes médicos analizan y evalúan las características físicas.

Desde una perspectiva amplia del concepto de salud, es absurdo plantear que todas las actuaciones de las profesiones sanitarias deben estar encaminadas al objetivo de su rehabilitación, ya que la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud son también funciones muy importantes. Desde esta perspectiva podría entenderse la actividad médica en los gabinetes de empresa, la selección de deportistas, la evaluación de minusvalías, etc., así como las de los psicólogos en cualquiera de esos mismos ámbitos.

En todo caso, aunque pudiera discutirse el "carácter sanitario" de esas actividades, la situación del psicólogo no sería diferente a la de otros profesionales sanitarios. Como es evidente, los médicos intervienen en procesos de selección y los veterinarios en sectores industriales, y no por ello se les discute su carácter fundamentalmente sanitario.

LA PSICOLOGÍA ES UNA CIENCIA EXPERIMENTAL Y DE LA SALUD

El Ministerio de Sanidad afirma que como la Licenciatura en Psicología no está incluida en el Catálogo de Títulos en Ciencias de la Salud, sino en Ciencias Jurídicas y Sociales, no puede considerarse sanitaria. Pero, como indica el Defensor del Pueblo en el Informe anual a las Cortes Generales correspondiente a 2003: "el dato de que estas enseñanzas no se ubiquen entre las Ciencias de la Salud sino entre las Ciencias Jurídicas y Sociales, sobre el que la ley justifica su decisión, es un dato absolutamente irrelevante que tiene una explicación puramente histórica en cuanto al origen de las enseñanzas de Psicología, y que se contiene además en una norma, el Real Decreto 1497/1987, cuya finalidad no es determinar o definir el carácter de cada una de las enseñanzas, sino exclusivamente agruparlas a efectos de crear un catálogo de títulos universitarios oficiales que goce de una razonable sistemática".

Efectivamente, la decisión de ubicar unos estudios en un área u otra corresponde a una decisión del Pleno del Consejo de Coordinación Universitaria, con fines exclusivamente académicos y organizativos, y sin implicación profesional alguna. Siendo conscientes del importante perjuicio que puede acarrear la LOPS a los licenciados en Psicología, y adaptando su ubicación a la realidad del desarrollo de esta ciencia, la práctica totalidad de las facultades de Psicología de España, la Conferencia de Decanos de Facultades de Psicología, y el Colegio Oficial de Psicólogos han solicitado al Consejo de Coordinación Universitaria la inclusión de la Licenciatura en el área de Ciencias Experimentales y de la Salud, y este Consejo está estudiándolo para que sea tenido en cuenta en el Catálogo de Títulos que próximamente se publicará.

NO RECONOCER QUE LA LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA ES UNA PROFESIÓN SANITARIA SÍ PODRÍA IMPEDIR QUE LOS PSICÓLOGOS HAGAN SU TRABAJO

El Ministerio de Sanidad afirma que, pese a su no reconocimiento como profesión sanitaria, los licenciados en Psicología pueden seguir trabajando sin problemas legales. La lectura de esos párrafos produce cierta perplejidad. Parece que según el Ministerio no existe ninguna diferencia de funciones entre profesiones sanitarias y no sanitarias, pudiendo ambas intervenir en el campo de la salud, ya que, según se afirma, no existen normas que de forma pormenorizada regulen las actividades que pueden realizar cada una de ellas. Sin embargo, es evidente que tanto en la LOPS como en el Real Decreto 1277/2003 de Centros Sanitarios hay una clara delimitación de las profesiones sanitarias de las que no lo son, y hay una definición de sus funciones (artículo 6 de la LOPS y definiciones de centros, unidades asistenciales y establecimientos sanitarios en el Real Decreto), con un carácter genérico y amplio que deja poco lugar a las dudas sobre la intención del legislador de precisar ámbitos y competencias profesionales.

En contra de las afirmaciones del Ministerio, es verdad que esa especificación de funciones tiene graves efectos sobre los licenciados en Psicología, ya que los que posean el título de especialista en Psicología Clínica (obtenido por homologación o por vía PIR) pasan a ser los únicos que tiene reconocidas competencias funcionales sanitarias. En caso contrario, ¿qué sentido tendría definir las profesiones sanitarias, sus condiciones de ejercicio y ámbitos de actuación?. Además, el Real Decreto 1277/2003 de Centros Sanitarios define actividad sanitaria como "conjunto de acciones de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación, dirigidas a fomentar, restaurar o mejorar la salud de las personas realizadas por profesionales sanitarios". Es decir, interpretando estrictamente la normativa vigente, las actividades sanitarias no pueden realizarlas profesionales que no sean sanitarios. El problema no se sitúa, por lo tanto, en la tradicional dificultad para diferenciar competencias entre el médico generalista y las diferentes especialidades, que es a lo que se refiere fundamentalmente el Ministerio en el informe haciendo una analogía con los psicólogos, sino entre las profesiones definidas como sanitarias (la especialidad de Psicología Clínica) y las que no lo son (la licenciatura en Psicología).

En contra de lo que se puede deducir de la lectura de los párrafos del informe ministerial, la LOPS ha supuesto la práctica exclusión de los licenciados en Psicología de la actividad sanitaria. Así, en el ámbito funcional de la Psicología los únicos centros que reconoce el Real Decreto 1277/2003 son los Centros de Psicología Clínica, cuyos titulares tienen que ser, como es lógico, especialistas en Psicología Clínica. Por otra parte, en algunas Comunidades Autónomas se ha entendido que no es aceptable que en un centro sanitario haya profesionales no sanitarios ejerciendo funciones sanitarias, por lo que, de facto, los psicólogos no especialistas en Psicología Clínica no pueden ejercer en los centros tal y como venían haciéndolo hasta el momento de renovar las autorizaciones. En otras, la interpretación no ha sido diferente, pero se han dado un plazo para aplicar las previsiones legales hasta que se resuelvan las solicitudes de acceso al título de especialista.

Esta interpretación de las repercusiones legales de la LOPS es compartida por todos los asesores jurídicos a los que se ha consultado y por el Defensor del Pueblo que afirma en su informe a las Cortes de 2003: "lo cierto es que un numerosísimo colectivo de estudiantes y de profesionales de la Psicología se encuentra ahora, tras la publicación de la ley, en una incierta situación que afecta de manera notable a sus expectativa profesionales de presente y de futuro".

De todas formas, lo que resulta evidente, es que con la actual legislación el ejercicio de la Psicología queda en una evidente situación de ambigüedad legal, sujeta a diferentes interpretaciones, que no puede ser admitida y que el legislador debería resolver.

EL PROBLEMA NO SE RESOLVERÁ CONCEDIENDO EL TÍTULO DE ESPECIALISTA EN PSICOLOGÍA CLÍNICA A MÁS LICENCIADOS EN PSICOLOGÍA

En primer lugar, esta salida sólo podría ser una solución para aquéllos que cumplan los requisitos de la convocatoria (cuatro años y medio de ejercicio profesional en Psicología clínica, al menos un día de trabajo previo a diciembre de 1998, y formación análoga al PIR), esto obviamente excluye a los actuales y futuros estudiantes, y a los recién licenciados

Incluso aunque esta medida sirviese para cubrir la demanda de psicólogos sanitarios en el momento actual, al tratarse de una vía excepcional, la incorporación de nuevos especialistas vía PIR es tan insuficiente, que muy pronto sería deficitaria.

En definitiva el problema principal seguiría siendo el mismo: los licenciados en Psicología no tendrían reconocido legalmente que puedan seguir realizando actividades sanitarias de evaluación, diagnóstico y tratamiento psicológico. Así cualquier administración o tribunal de Justicia podría negarles su capacidad a seguir realizando el trabajo que los psicólogos venimos desempeñando desde hace décadas en España.

El título de especialista en Psicología Clínica ha sido un avance de nuestra profesión, al conseguir un reconocimiento legal del mismo rango que el psiquiatra que facilita nuestra inserción en el área de la salud mental en el sistema sanitario público, y es exigible para aquellos puestos especializados en dicha área que requieran esa denominación. Sin embargo su existencia no puede emplearse para negar que todos los psicólogos realizan una actividad esencialmente sanitaria y dejar sin ningún valor el título de licenciado en Psicología, que es lo que se produce por su exclusión de las profesiones sanitarias.

LOS PSICÓLOGOS SOMOS PROFESIONALES SANITARIOS

La Psicología es una ciencia al servicio del bienestar y la Salud de las personas. Reconocer esta realidad es la solución al problema de ambigüedad legal que ha creado la LOPS para el ejercicio profesional de la Psicología en España. Los psicólogos, y no sólo los que tienen el título de especialista, realizan actividades sanitarias. Por ello, las Cortes deben aprobar una Ley que reconozca el carácter de profesional sanitario de la licenciatura en Psicología. Cuando se escribe este artículo ya hay tres iniciativas parlamentarias en este sentido.

Los responsables de los Colegios Oficiales de Psicólogos y de las Facultades de Psicología de todo el país estamos trabajando para conseguir que la Psicología tenga el reconocimiento que se merece y que la sociedad necesita. Casi todos los psicólogos y psicólogas estamos movilizados en este empeño. Si perseveramos, conseguiremos alcanzar los objetivos que nos proponemos.


 

 
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