Normas éticas y deontológicas en el uso de las tecnologías aplicadas a la Psicología

Fernando Catalán Alcón · Comisión Deontológica del COP

La práctica profesional de la psicología se ha caracterizado por la intervención de manera presencial, garantizando un contacto directo entre el profesional de la psicología y la persona usuaria, cliente o paciente.

Sin embargo, el desarrollo y actualización de conocimientos, así como las demandas de la sociedad actual, la necesidad de un mayor aprovechamiento del tiempo y de las acciones, y búsqueda e implementación de nuevas alternativas no sólo de intervención, sino de posibilidad de mejora del uso de la información y las comunicaciones, hacen que las Tecnologías de la Información y la Comunicación, las denominadas nuevas tecnologías, sean cada vez más utilizadas también en Psicología.

Este uso debe tener como base la buena aplicación del conocimiento teórico, el conocimiento ético y deontológico y la formación en las diferentes tecnologías, como se ha ido exponiendo en los capítulos de esta guía.



Objetivo

El objetivo es, por tanto, proporcionar recomendaciones con base en los Principios Éticos y Deontológicos de acuerdo con el Código Deontológico de nuestra profesión, incidiendo en algunos aspectos que ayuden a un uso adecuado de las tecnologías aplicadas a la Psicología, para seguir contribuyendo a un mejor servicio a los pacientes, clientes o usuarios de esta.


Justificación

Dado que el avance en el ámbito de las nuevas tecnologías está en proceso de continuo cambio, las recomendaciones tecnológicas deberán adaptarse a dichas modificaciones.

La Asociación Americana de Psicología ha elaborado una serie de recomendaciones a los usuarios estas tecnologías en la práctica psicológica. Los temas tratados que aparecen recogidos por la APA son:

la necesidad de especialización profesional en el uso de su tecnología,

la aceptación de los códigos éticos,

la obtención del consentimiento del cliente, proporcionándole el conocimiento específico de la metodología a usar,

la confidencialidad de los datos,

la custodia de los datos y las medidas de seguridad usadas,

la obtención la autorización para el acceso a los materiales usados,

cuidar que los instrumentos estén validados para su uso telemático y

tener información sobre la legislación que regula su relación con el cliente.

Con estas recomendaciones vamos a tratar de apoyar la adaptación a las denominadas Nuevas Tecnologías, de manera que las adoptemos con seguridad en todas las facetas de nuestra vida personal y profesional.


Consentimiento informado

Los profesionales de la psicología debemos obtener y documentar un consentimiento informado que trate de forma específica las singularidades de nuestra forma de comunicarnos a través de estas tecnologías.

Como hemos ido viendo a lo largo de la guía, hemos de tener en cuenta las peculiaridades de los sistemas que estamos utilizando, con lo que no sólo hemos de considerar las leyes y normativas, sino la especificidad de un entorno virtual, en que organizamos nuestro trabajo y el uso de la información en diferentes medios, y somos responsables de la utilización que puede hacer la persona usuaria.

Se deben especificar qué datos y qué información será almacenada, cómo será almacenada, su tratamiento, su acceso, qué nivel de seguridad tiene la información comunicada a través del medio que estemos utilizando, y cualquier otra vulnerabilidad relacionada con la seguridad y confidencialidad a la hora de crear y almacenar datos e información del cliente o paciente de manera electrónica.

Los profesionales de la psicología harán el esfuerzo de utilizar un lenguaje comprensible para la persona usuaria, además de evaluar la necesidad de tratar consideraciones culturales, lingüísticas, organizativas y otro tipo de cuestiones que puedan impactar en la comprensión por parte del paciente o cliente en relación con el acuerdo del consentimiento informado, siendo importante el medio empleado.

Se trata de ofrecer la información adecuada sobre las características esenciales de la relación a establecer, los problemas que se abordarán, los objetivos que se proponen y el método utilizado, así como los medios a utilizar, con sus posibilidades y salvaguardas necesarias.

Como parte de la autorización informada, los profesionales de la psicología son conscientes de la necesidad de acordar con sus pacientes/clientes antes de comenzar la relación profesional los costes del servicio, y si la tecnología a emplear tiene alguna repercusión en este sentido. Además de la necesaria formación y capacitación también de las personas usuarias, de nuestros pacientes o clientes.

Confidencialidad de los Datos y la Información

Además del uso de la información que se da en el contacto presencial, la comunicación a través de las tecnologías implica tomar medidas adicionales para proteger y mantener la confidencialidad de los datos y toda la información concerniente a sus pacientes y clientes, e informar de los riesgos potenciales respecto a la pérdida de confidencialidad, derivados del uso de tecnologías de telecomunicación, si los hubiera.

A lo largo de esta guía se han expuesto las características de las diferentes tecnologías y usos, es necesario ser consciente de los medios que se utilizan y sus particularidades.

Seguridad y Transmisión de Datos e Información

El uso de las tecnologías de telecomunicación aplicadas a la Psicología presenta amenazas potenciales específicas para la seguridad y transmisión de datos e información de las personas usuarias.

Estas amenazas potenciales para la integridad de los datos y la información pueden incluir virus de ordenador, hackers, robo de dispositivos tecnológicos, daños en discos duros o portátiles, fallo en los sistemas de seguridad, software defectuoso, facilidad de acceso a ficheros electrónicos no protegidos y tecnología anticuada o disfuncional.

Dependiendo de la tecnología a utilizar y los motivos de su uso es necesario ser consciente de estas amenazas potenciales y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y control en el acceso a los datos de la persona usuaria dentro de un sistema de información. Además, deberán conocer las leyes y normativas jurisdiccionales y autonómicas concernientes al almacenamiento y transmisión electrónica de datos e información del paciente o cliente, y adoptar los medios adecuados para cumplir con tales directrices. Para garantizar la seguridad de los datos y la información de las personas usuarias, los profesionales de la psicología deberán tener en cuenta los problemas y consecuencias derivados del uso intencionado e inintencionado de dispositivos tecnológicos públicos y privados, las relaciones terapéuticas activas o inactivas, y las diferentes precauciones necesarias para los diferentes entornos físicos, los diferentes estatus del personal (profesionales frente a personal administrativo), y las tecnologías de telecomunicación.

Como profesionales de la psicología debemos realizar un análisis de los riesgos asociados a nuestro ámbito de práctica, las tecnologías de telecomunicación y personal de apoyo para garantizar que, únicamente puedan acceder a los datos y la información del paciente o cliente las personas autorizadas a ello.

Nos esforzaremos en obtener una formación o asesoramiento adecuados por parte de expertos cuando necesitemos información adicional para llevar a cabo un análisis de los riesgos.

Se debe garantizar que existen políticas y procedimientos que aseguran y controlan el acceso a los datos y la información del cliente o paciente dentro de los sistemas de información. En esta línea, se podrán encriptar datos confidenciales del paciente o cliente para su almacenamiento o transmisión, y utilizar otro tipo de métodos como software y hardware adecuado y contraseñas seguras para proteger los datos e información almacenados o transmitidos por vía electrónica.

Si se produjese una vulneración de datos no encriptados, los profesionales de la psicología deberán notificarlo a sus pacientes o clientes y organismos pertinentes lo antes posible. Se recomienda garantizar que los datos e información electrónica sigan siendo accesibles, pese a que surjan problemas con el hardware, software o dispositivos de almacenamiento, llevando a cabo una copia de seguridad de estos datos.

A la hora de documentar las medidas de seguridad tomadas para proteger los datos y la información del paciente o cliente, debemos especificar qué tipos de tecnologías de telecomunicación se emplean (email, teléfono, videoconferencia, mensaje de texto) de qué manera se utilizan y si los medios utilizados son los adecuados para un contacto principal, refuerzan un contacto presencial o son un vehículo de información adicional y no el principal.

A la hora de gestionar archivos de correo electrónico, mensajería online y otro tipo de tecnologías de telecomunicación, los profesionales de la psicología hemos de ser conscientes de que puede ser preferible, dependiendo del tipo de tecnología utilizada, conservar la comunicación original a conservarla de forma resumida.



Análisis y Evaluación

Es necesario considerar los problemas particulares que puedan surgir del uso de instrumentos de análisis y métodos de evaluación, diseñados para la implementación de servicios presenciales a la hora de hacerlo a distancia.

Existen pruebas específicas diseñadas para su realización a distancia, y es necesario valorar en cada caso la idoneidad en función de los objetivos de la evaluación. Las pruebas se han diseñado para su realización en unas condiciones que aseguran su fiabilidad y validez.

Hay que tener en cuenta la dificultad para preservar las condiciones de las pruebas en un entorno a distancia de difícil control: Interferencias, implicación de terceras personas, distracciones, acceso a fuentes de información no controladas, y un sinfín de posibles incidencias durante la evaluación que, no siendo fácilmente visibles, pudieran afectar al resultado; además de las características de los medios utilizados y de las personas evaluadas, de las que se tiene una menor información que en in contacto directo y personal, en el que el profesional de la psicología puede hacer una composición más ajustad del entorno y condiciones de evaluación.

Aspectos a tener en cuenta a nivel deontológico en el uso de las tecnologías de la información en Psicología

Aunque nuestro código deontológico no especifica el uso que podemos hacer los profesionales de la Psicología de las tecnologías de la información y de la comunicación, incide en algunos aspectos para los cuales necesitamos reflexionar sobre cómo cuidar el uso de las tecnologías.

Debemos tener en cuenta las normas explícitas e implícitas que rigen el entorno social, en este caso a distancia, en que actuamos,

Prudencia en la aplicación de instrumentos y técnicas, así como competencia profesional en las tecnologías empleadas.

Capacitación y cualificación para las tareas que se desempeñan, debiendo estar profesionalmente preparado y especializad en la utilización de las técnicas y procedimientos a utilizar, así como un esfuerzo continuo en la de actualización de competencia profesional, también en las tecnologías.

No utilizar medios o procedimientos suficientemente contratados. Si se utilizan nuevas técnicas o instrumentos no suficientemente contratados, se hará saber a los pacientes o clientes antes de su utilización.

El material estrictamente psicológico utilizado queda reservado el uso a los profesionales de la Psicología, que gestionarán o en su caso garantizarán la debida custodia de los documentos psicológicos.

Cuando la evaluación o intervención psicológica envuelva estrechas relaciones con otras áreas disciplinares y competencias profesionales, el profesional de la psicología tratará de asegurar las diferentes conexiones, bien por sí mismo/a o indicando y orientando al cliente.

Se rechazará la prestación de servicios cuando haya certeza de que puedan ser mal utilizados o utilizados en contra de los legítimos intereses de las personas o grupos.

No crear falsas expectativas.

Mostrar un respeto escrupuloso del derecho del cliente a su propia intimidad, recabando sólo la información necesaria y siempre con la autorización del cliente.

Toda la información recabada por el profesional de la Psicología está sujeta a un deber y a un derecho de secreto profesional, del que sólo podría ser eximido por el consentimiento expreso del cliente. Sólo se comunicará a terceras personas con expresa autorización del cliente.

La exposición oral, impresa, audiovisual u otra, con fines didácticos o de divulgación científica debe hacerse de forma que no se identifique a la persona, grupo o institución de que se trate.

Los registros escritos y electrónicos de datos psicológicos, entrevistas y resultados, si son conservados durante cierto tiempo, lo serán bajo la responsabilidad personal del profesional de la Psicología en condiciones de seguridad y secreto que impidan que personas ajenas puedan tener acceso.

A modo de conclusión

La ética en Psicología se plantea desde el primero de los principios generales de la misma, que como nos indica el artículo 5 de nuestro código deontológico sobre el ejercicio de la Psicología, este se ordena a una finalidad humana y social, que puede expresarse en objetivos tales como: el bienestar, la salud, la calidad de vida, la plenitud del desarrollo de las personas y de los grupos, en los distintos ámbitos de la vida individual y social. Puesto que el profesional de la Psicología no es el único profesional que persigue estos objetivos humanitarios y sociales, es conveniente y en algunos casos es precisa la colaboración interdisciplinar con otros profesionales, sin perjuicio de las competencias y saber de cada uno de ellos.

La Deontología profesional de la profesión psicológica se rige, como indica el artículo 6, por principios comunes a toda deontología profesional: respeto a la persona, protección de los derechos humanos, sello de responsabilidad, honestidad, sinceridad para con los clientes, prudencia en la aplicación de instrumentos y técnicas, competencia profesional, solidez de la fundamentación objetiva y científica de sus intervenciones profesionales.

El uso de las tecnologías aplicadas a la Psicología potencia las posibilidades de nuestra actividad profesional, y amplia nuestro compromiso de respecto, responsabilidad y dominio no sólo de la actividad psicológica, sino de si potenciación a través de la tecnología, que hacemos nuestra en la medida en la que nos ayuda a desarrollar nuestro potencial profesional. Tenemos pues, con el uso de estas tecnologías, un compromiso ético, deontológico y de buen hacer, que implica un continuo desarrollo y actualización, propio y de nuestro entorno profesional.



REFERENCIAS

American Psychological Association. (2013). Guidelines for the practice of telepsychology. American Psychologist, 68(9), 791-800. http://dx.doi.org/10.1037/a0035001

Ballesteros-de Valderrama BP, Uribe-Cerdas OE, Vera-Márquez AV, Acero-Rodríguez PD, Jiménez-Jiménez A. Perspectiva del cuidado en la ciberpsicología: reflexiones éticas. MedUNAB [Internet]. 2022;25(2):237-245. doi: https://doi.org/10.29375/01237047.4425

Colegio Oficial de Psicólogos (1987). Código Deontológico del Psicólogo. http://www.cop.es

Guía para la práctica de la TELEPSICOLOGÍA. https://doi.org/10.23923/cop.telepsicologia.2017

Turvey, C., Coleman, M., Dennison, O., Drude, K., Goldenson, M., Hirsch, P., ... Bernard, J. (2013). ATA practice guidelines for video-based online mental health services. Telemedicine journal and e-health: the official journal of the American Telemedicine Association, 19(9), 722-730.

World Health Organization. WHO Guideline: Recommendations on digital interventions for health system strengthening [Internet]. 2019. Recuperado a partir de: https://www.who.int/publications/i/item/9789241550505