Las técnicas corporales en la psicología clínica

Sentimos y sufrimos siempre en nuestro cuerpo. Para lograr un buen estado físico y mental se han desarrollado diferentes técnicas corporales que no se han incorporado al tratamiento psicológico hasta ahora. En esta página se establece una lógica básica para incorporar estas técnicas a los tratamientos psicológicos de los trastornos mentales, que culmina con la aparición del Curso Terapéutico de Aceptación I y II.

Lógica de su aplicación

El objetivo del programa es que los sujetos aprendan y experimenten con determinadas técnicas que se pueden aplicar a la vida cotidiana. De esta forma cambian su comportamiento con el propio cuerpo, lo cual supone, como se ha mostrado en otro trabajo, cambios en su comportamiento ante situaciones temidas.

Los cambios en el comportamiento con el propio cuerpo deben de incluir los diversos aspectos de la conducta humana

  • Perceptivos
  • Emocionales
  • Motores

Para el cambio se toma como punto de partida la percepción del propio cuerpo.

El cambio perceptivo induce cambios motores, puesto que los movimientos se hacen con conciencia de las sensaciones del cuerpo. Se espera que por medio de un proceso de condicionamiento a las sensaciones que hacen el movimiento mas reforzante (fácil, potente, efectivo, etc.), vaya cambiando el desempeño motor.

Las emociones tienen efectos perceptivos y motores asociados. Los motores se manifiestan en tensiones de determinadas partes del cuerpo, en la respiración y/o otros factores psico - fisiológicos (sudoración, taquicardia, etc.), que pueden ser percibidos de forma desagradable. Sin actuar directamente en las emociones, cambiando las percepciones y el desempeño motor, el comportamiento ante las emociones cambiará. En el programa se propone además algún trabajo concreto en relación con las emociones, la aceptación pasiva de las sensaciones asociadas a ellas. Si se responde con pasividad y alejamiento perceptivo a las sensaciones generadas por una emoción, esta finalmente se extinguirá junto con las sensaciones asociadas. El mecanismo básico en este trabajo es de nuevo la percepción del propio cuerpo.

Se considera por tanto a la conciencia corporal el medio fundamental para cambiar y modificar las respuestas emocionales y motoras. Aunque es preciso tener en cuenta que se entra en un proceso de realimentación, puesto que el movimiento consciente ayuda a incrementar a su vez la conciencia corporal y la relajación, que disminuye la excitación, también lo hace.

El trabajo en el grupo se orienta planteando como objetivo algo tan aparentemente sencillo como el aumento de la conciencia corporal. Es un objetivo fácilmente asumible por todos los sujetos. Es un fin que no interfiere con el comportamiento motor. No se trata de hacer, se trata de observar. Las instrucciones de "hacer" se ejecutan con el patrón perceptivo y de comportamiento existente y por ello, muchas veces, tienden a perpetuarlo en lugar de cambiarlo.

En el método expuesto se distinguen dos tipos de tareas, aquellas básicas, que necesitan realizarse satisfactoriamente, hasta un determinado nivel, para poder avanzar en el resto de los trabajos y aquellas otras que profundizan la conciencia.

Dentro de las tareas básicas se consideran

  • La aceptación pasiva de las sensaciones.
  • El control del pensamiento.
  • El diálogo sobre el propio cuerpo.

Se supone, por ejemplo, que es preciso una mínima aceptación pasiva de las sensaciones corporales, sobretodo de aquellas que son desagradables, para poder ir aumentando la conciencia corporal.

Las distracciones y preocupaciones que llevan a los sujetos a pensar en situaciones ajenas a lo que está sucediendo en el cuerpo son normales en el trabajo en el grupo. La aceptación de estos pensamientos y en lo que sea posible su control, favorece e incluso desencadena un aumento en la conciencia corporal. Un bajo nivel de activación cognitiva es preciso para estar en el "aquí y ahora" y tomar conciencia del cuerpo. Una vez mas se da un efecto circular, el trabajo en la percepción corporal lleva a reducción de la activación cognitiva y la disminución de la activación cognitiva aumenta la conciencia corporal.

Se explica a los sujetos la relación existente entre el diálogo interno y las emociones y como lo que nos decimos a nosotros mismos determina las sensaciones que tenemos. La importancia del diálogo interno para conseguir la relajación tiene que ver con las técnicas del entrenamiento autógeno de Schultz (1969) y con aquellas que usan la sugestión para relajar. A los sujetos se les enseña la importancia del diálogo interno en las sensaciones y potencialidades del propio cuerpo.

En cada sesión que se celebraba se realizaba una verbalización de las experiencias que se habían tenido en los ejercicios realizados con ello se pretendía, conocer los avances y dificultades de cada cual; pero también que se realizara un esfuerzo para verbalizar las sensaciones y experiencias y compartirlas con los demás. De esta forma se pretende que se afiancen mas y que comprendan como un mismo ejercicio puede dar lugar a experiencias diferentes, por lo que la próxima vez que realice el ejercicio no debe prejuzgar cual va a ser el resultado o la sensación que tenga.

Cuando las conductas básicas se llevan a cabo, en un nivel mínimo, se supone que se han conseguido las condiciones básicas para poder incrementar la conciencia corporal y se comienza con la aplicación de técnicas que pretenden aumentarla dando los siguientes pasos:

  • Conciencia de las sensaciones de tensión a través del estiramiento espontáneo.
  • Aprendizaje de la reducción del tono muscular. Se consigue con la aplicación del método de relajación progresiva de Jacobson. No se plantea una reducción drástica del tono muscular, sino que el resultado estaría mas cerca del concepto de tono adecuado planteado por Gerda Alexander. (1979). El estiramiento planteado en el punto anterior también conduce al tono adecuado. (Brueghell-Muller, 1974)
  • Conciencia de la piel. (Alexander G. 1979).
  • Conciencia del espacio corporal interno. (Alexander G. 1979).
  • Conciencia del espacio externo. (Stevens 1977).
  • Modificación de la conducta motora a partir de la conciencia corporal. Se emplea la técnica que se llama en este trabajo microestiramiento de la columna vertebral.
  • Movimiento. Una vez que se tiene conciencia del microestiramiento se pasa al movimiento libre. La conciencia corporal no solo se tiene que dar en reposo. Es preciso tenerla en movimiento. Este es también un medio para aumentar la conciencia corporal (Feldenkrais, 1980). Además de ejercicios tomados de Feldenkrais, y que conducen a la conciencia del microestiramiento en movimiento, se plantean ejercicios de movimiento libre con acompañamiento de música del tipo de la Nueva era (New Age).
  • Respiración. El microestiramiento de la columna por si mismo suelta gran parte de los músculos que intervienen en la respiración. La Eutonía de Gerda Alexander y la técnica de Matías Alexander no incluyen ningún ejercicio especial para modificarla. Sin embargo los ejercicios de Speads (1980) pueden ayudar al microestiramiento de la parte dorsal de la columna.

En el Curso Terapéutico de Aceptación se encuentran las últimas aportaciones del autor sobre técnicas corporales. Es un Curso a distancia y autoaplicado que permite aprender y aplicarlas a sí mismo.

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